Pregunta a cinco personas cuánto cuesta una landing page y tendrás cinco respuestas entre «gratis» y «diez mil». No todas están equivocadas. Están poniendo precio a cosas distintas que comparten el mismo nombre.
Una landing page es una sola página con una sola tarea: conseguir que alguien que llega desde un anuncio, un email o un resultado de búsqueda haga una única acción. Pedir una llamada, solicitar un presupuesto, empezar una prueba. La página en sí es lo fácil de ver. Lo que decide si funciona, y la mayor parte de lo que pagas, es el trabajo que hay detrás.
Así se reparten los precios en 2026, qué compra cada nivel y cómo leer un presupuesto antes de firmarlo.
Precios de una landing page en 2026
A grandes rasgos, los presupuestos caen en cuatro franjas. Son rangos habituales, no reglas, y hay excepciones por arriba y por abajo.
- Constructor tipo hazlo tú mismo: una suscripción mensual y tu propio tiempo. Wix, Squarespace, Unbounce y herramientas parecidas te dan plantillas y un editor de arrastrar y soltar. El coste en dinero es bajo. El coste real son tus tardes y los límites de una plantilla en velocidad, estructura y posicionamiento.
- Freelance: aproximadamente de 350 € a 1.750 €. La mayor dispersión de calidad del mercado. En la parte baja sueles recibir diseño y desarrollo a partir de textos que aportas tú. En la parte alta, un buen freelance también escribe, estructura y optimiza.
- Especialista o estudio pequeño: aproximadamente de 1.750 € a 5.800 €. Redacción, diseño a medida, una web rápida, medición y lo técnico básico de SEO, entregado como un solo trabajo por gente que hace esto constantemente.
- Agencia grande: aproximadamente de 5.800 € a 11.500 € o más. Investigación, talleres, varias rondas de diseño, variantes para pruebas y un project manager entre tú y el equipo. Merece la pena con presupuestos de publicidad grandes. Difícil de justificar para la mayoría de pequeños negocios.
Si un presupuesto se sale mucho de estas franjas, no tiene por qué estar mal, pero conviene preguntar por qué.
Qué estás pagando en realidad
Dos landing pages pueden parecer casi idénticas y costar diez veces más una que otra. La diferencia casi nunca es el diseño visual. Es esta lista.
- Las palabras. La redacción es el factor que más influye en que una página convierta, y lo que más a menudo dejan fuera los presupuestos baratos. Si un presupuesto no menciona los textos, da por hecho que los escribes tú.
- La estructura. El orden del argumento: titular, pruebas, objeciones respondidas y una única llamada a la acción repetida donde hace falta. Es estrategia, no maquetación.
- Diseño y desarrollo adaptable. Un diseño pensado primero para el móvil, porque ahí está la mayoría de tus visitas.
- Velocidad. Una página que carga en un segundo convierte bastante mejor que una que tarda cuatro, sobre todo con tráfico de pago, donde cada visita lenta es dinero ya gastado. Más en cómo afecta la velocidad web a la conversión.
- Medición. Saber qué anuncios y qué búsquedas generan contactos. Sin ella, no puedes saber si la página funciona.
- El formulario y lo que pasa después. Adónde van las solicitudes, cuánto tardas en enterarte, si llegan a tu correo, a tu CRM o a tu móvil.
- SEO básico. Imprescindible solo si la página tiene que posicionar además de recibir tráfico de anuncios, pero barato de hacer bien al principio y engorroso de añadir después.
- Cambios y soporte tras el lanzamiento. Siempre hay algo que ajustar en las primeras semanas.
Qué hace subir el precio
- Contenido que todavía no existe. Fotografía profesional, ilustraciones o vídeo.
- Integraciones. Pagos, sistemas de reservas, un CRM o cualquier cosa que tenga que comunicarse con otro sistema.
- Más de un idioma. Cada versión necesita sus propios textos, no solo una traducción.
- Variantes para pruebas. Dos o tres versiones de la página para tests A/B multiplican el diseño y el desarrollo.
- Afirmaciones reguladas. Las páginas de finanzas, salud o asuntos legales requieren revisar los textos con cuidado, y eso lleva tiempo.
- Un plazo muy ajustado. Las prisas cuestan más, en cualquier parte.
Cómo pagar menos sin recortar donde no se debe
- Ten claro tu único objetivo. Una página que intenta hacer tres cosas acaba no haciendo bien ninguna, y tarda más en construirse.
- Aporta material real. Tus propias fotos, reseñas auténticas y una descripción clara de tu oferta ahorran horas de idas y venidas.
- Empieza con un solo idioma. Añade otros cuando la primera versión ya convierta.
- Decide rápido. Buena parte del coste de un proyecto es tiempo esperando respuestas.
Los costes que llegan después del lanzamiento
El desarrollo se paga una vez. Estos no, así que pregunta por ellos antes de cerrar nada.
- Alojamiento y dominio. Normalmente poco dinero, pero comprueba a nombre de quién está la cuenta.
- Suscripciones a constructores. Una página hecha con un constructor solo existe mientras sigas pagando ese constructor.
- Cambios. Averigua si las modificaciones tras el lanzamiento están incluidas, se cobran por encargo o por horas.
- Tráfico. Una landing page no trae visitas por sí sola. Reserva presupuesto para anuncios, email o búsqueda, porque una página perfecta que nadie visita no convierte a nadie.
¿Una landing page barata sale cara?
A veces sí, y las cuentas son sencillas. Supón que inviertes 1.000 € al mes en anuncios y envías 1.000 visitas a tu página.
- Con una conversión del 2% obtienes 20 contactos, es decir, 50 € por contacto.
- Con un 4% obtienes 40 contactos, es decir, 25 € por contacto.
Mismo presupuesto de anuncios, la mitad de coste por contacto. En un año, la diferencia entre esas dos páginas vale mucho más que la diferencia entre un presupuesto de 500 € y otro de 2.000 €. Si trabajas con tráfico de pago, juzga una landing page por lo que hace con tu coste por contacto, no por su factura. Explico qué cifras son realistas en qué tasa de conversión es buena para una landing page.
Lo contrario también es cierto. Si no tienes ningún plan para atraer tráfico, una página cara no lo va a arreglar, y una sencilla es la decisión correcta hasta que lo tengas.
Señales de alarma en un presupuesto
- Un precio sin alcance. «Landing page: 900 €» no dice nada. Pregunta exactamente qué incluye.
- Ni una palabra sobre los textos. Los vas a escribir tú, te lo hayan dicho o no.
- Ni una palabra sobre la velocidad en el móvil. Probablemente será lenta.
- El resultado no es tuyo. Comprueba que el dominio, la cuenta de alojamiento y el código o la web son tuyos si dejas de pagar.
- Una cuota mensual solo para mantener la página en línea, en una plataforma de la que no puedes salir sin empezar de cero.
- Todo ilimitado por muy poco. Alguien está recortando en algún sitio, normalmente en lo que no se ve.
Cómo pongo precio a las landing pages
Las mías empiezan desde 950 € y se hacen en 3 a 7 días. Ese precio incluye:
- textos y estructura pensados alrededor de un único objetivo de conversión,
- un diseño a medida, no una plantilla, desarrollado primero para el móvil con Next.js,
- Core Web Vitals en verde, para que sea rápida donde importa,
- textos preparados para SEO y datos estructurados desde el primer día,
- un mes de soporte tras el lanzamiento.
Preparo el diseño antes de que pagues nada. Pagas un 50% de anticipo cuando lo apruebas y el 50% restante después de revisar la página terminada. Todo lo demás está en la página de precios, junto con lo que cuestan proyectos más grandes.
Si ya tienes una página y quieres saber si el problema es ella, envíamela a través de la auditoría gratuita. Te diré qué te está costando contactos antes de que decidas si merece la pena pagar por una nueva.



